jueves, 25 de febrero de 2010

De Yo: de la opinión (tres).

Antes de nada les quiero aclarar esa edad..., de cero a cinco años..., es un tiempo ideal y único para que los niños y niñas jueguen con cromos..., pues a esa edad no se coleccionan..., simplemente se arrugan..., rompen..., o tiran. Es una edad en la que aún un garabato es algo más de lo que representa..., y un cromo es todo lo que representa..., esto es..., aburren bien..., cosa que por otra parte no dejan nunca de hacer..., por eso es bueno dejarlos en manos de los niños y a esa temprana edad.





Medios.






Se suele decir que los medios de comunicación crean opinión..., siento disentir..., para crear opinión tendrían que ingresar entre su personal a creadores..., pero lo cierto es que no..., que no es así..., y por lo tanto es muy difícil que puedan crear opinión alguna..., lo que hacen es fomentar o respaldar alguna que otra opinión..., y opinión más o menos vieja o antigua dependiendo del origen de su creador. Y es así como se respaldan opiniones del diecinueve..., dieciocho..., diecisiete..., y en los casos más extremos..., auténticas opiniones de principios del cuaternario.






Recuerden algo que es pura evidencia: sólo crea opinión quien crea..., absolutamente nadie más...., pues el que no sólo repite opinión..., curso..., y hay quien se pasa la vida repitiendo el mismo curso... Y no..., no es que no esté el tiempo..., que también..., es que termina por no saber ni lo qué es ni dónde está.






Apéndice.






De la educación y sus consecuencias.






Hasta los cinco años el niño/niña se ha de portar como tal..., como un bárbaro recién llegado..., que lo primero que hace es destruir..., cosa que hace cualquier otro cachorro igual de animal..., y que es sano pues es parte de su naturaleza y educación..., cosa que por tanto debe hacer como la más íntima y real expresión de su tiempo..., de su ser... Hecho lo cual..., entra en civilización..., a partir de ahí ni un cromo o bobada más..., pues su mente no se debe fijar sino abrir y abrir y abrir..., pues todos los cursos finan con la edad..., con toda la edad.






Apéndice de historia.






Ley de pueblo.






Ojo por ojo..., diente por diente.






Esta vieja ley semítica..., tanto judía como árabe..., sigue hoy..., ya entrado el siglo XXI..., vigente... Miren..., todo el Antiguo Testamento es una enseñanza de pueblo..., que se debe leer así..., era igual de entendida para los judíos como para cualquier otro pueblo semítico o no..., igual de comprendida..., son las mismas actitudes..., las mismas preguntas y respuestas..., y es tan así que Mahoma jamás se planteó ni la menor duda al respecto..., esa vieja ley era la suya... Y no pretendió más que dar también reyes a los demás pueblos semíticos... Una ley..., un rey...






Pues bien..., un estadio aún sin superar. Pues la civilización juzga..., no asesina..., carece de tal necesidad. Una civilización prueba..., no sospecha..., carece de tamaña y oculta necesidad.






Traducción: si Israel tiene pruebas de un delito recurre a la justicia internacional. Si Hamás tiene pruebas de un delito recurre a la justicia internacional. Y si probado: busca y captura..., para juzgar.






Los juicios de pueblo condenan antes de juzgar..., los civilización sólo se mueven y deben mover bajo prueba..., y sobre barbarie..., siempre sobre barbarie.






De Gonzalo... De la opinión.



martes, 23 de febrero de 2010

De Yo: Naturaleza de toda Opinión.

De Yo: Naturaleza de toda opinión.




Todo..., absolutamente todo..., se crea..., y la opinión no podía ser una excepción..., pues esta regla carece de excepcionalidad..., es..., y no podría dejar de ser..., natural.






Y sí..., particularmente..., a la opinión la tengo siempre en cuenta..., muy mucho..., y sí..., no dejo de reclamarla siempre que puedo y tengo tiempo..., y nunca dejé de hacerlo así... Y así cada vez que concluyo uno de mis trabajos puedo o no pedir opinión..., y siempre con el mejor fin..., para no volver a tocarlos.






No es por otra cosa que la opinión nos califica..., y a la que llaman pública..., pues también.






¿Saben ya por qué las reclamo a posteriori? Para no tener que tomarme la molestia de calificarlas.






Ayer llamé a mi madre y la encontré bien..., combativa. Me encantan sus ganas por vivir..., y sí soy muy egoísta par con ella..., la quiero para siempre..., un tipo de egoísmo que debería tener todo hijo o hija para con su madre..., un egoísmo que la vuelve imprescindible..., y la hace sentir necesaria... Porque es peligroso no precisar a una madre..., se le acaba por buscar un lugar en una residencia o asiento tras una mesa camilla.






Y si muevo aún pasiones es por gracia..., y a mi madre..., joder cómo la muevo... Le mandé por una de mis hermanas esta fotografía... Miren:











Y así..., tal cual..., si tocar... Y sí..., quería oír su opinión pero..., querida hermana Ana..., después de tenerla en sus manos..., no antes. Pues bien..., no lo pudieron resistir..., se juntaron en casa de mi hermana Ana..., y..., señor..., podría hasta suponer los comentarios... Pero no..., voy a darles la expresión de mi madre:


-Gonzalo..., es un horror.


Y con qué contento...


-Con lo bonitas que eran las que yo te hice.


-Mamá... Si no la quieres haces bien..., pero no te voy a mandar otra.


El amor es así..., y el de una madre no lo deja de ser por muy madre que sea..., caso de mi madre.






Hablábamos de la opinión..., pues bien..., ya tenía publicada la fotografía en la Red..., como un adelanto más..., uno más..., ante toda opinión.


-Mamá..., es el avatar que voy a usar.


-Lo sé..., ya lo vi.


Deduzco pues que no sólo estuvieron mirando la fotografía por mí mandada..., anduvieron mirando más..., me encanta la curiosidad..., con ella siempre se aprende algo más.






Sobre la opinión... Sobre toda opinión.






La exposición nunca ha dejado de crearla..., pues toda opinión no es más que un hecho del pasado. Pues la opinión no crea..., crea el creador. Y es tan así que se podría afirmar sin miedo a equivocarse lo más mínimo que toda opinión encierra en sí una ignorancia..., ignorancia que se funda en el desconocimiento del acto supremo de creación. Y el orden es siempre el mismo..., primero la creación..., y sólo después..., la opinión..., opinión que siempre parte del desconocimiento..., pues es esa obra nueva la que la irá creando..., y así su acto es doble..., es de creación y de creación de opinión. Y estarán conmigo en que antes de esa obra esa opinión ni existía..., sólo después..., y después..., y después..., y tras pararse a pensar y dejarse comprender..., esa opinión se va haciendo a la obra..., y hasta ser un hecho..., un hecho par a esa obra.






Basta un repaso a la historia de lo que quieran para darse cuenta inmediatamente de toda la opinión que se tuvo que hacer en este mundo..., y todo el que se pueda dar...






Para decirlo de una manera popular..., la opinión siempre tratará de lo "bonito o feo", la creación..., de lo singular. La opinión de lo común..., la creación delo singular. Porque toda opinión es un común. Un a posteriori. La creación es un a priori.






Y así toda mi vida ha sido un a priori. Y es por esto por lo que me encanta la opinión..., pero dándole el lugar que exactamente ocupa..., el a posteriori..., esto es..., y dicho de la misma manera..., tras hacer lo que tengo que hacer puedes decir lo que quieras...., más..., y volverlo a decir un mes después..., un año más tarde..., un lustro..., un siglo..., que yo ya no estaré ahí para oírlo..., estará el tiempo..., y estará hecho a mí.






Todavía más..., tengo abierto en Google un apartado para toda opinión..., y es que si de por sí ya me encantan no se pueden hacer una idea exacta de lo que me pueden encantar por escrito... Una opinión por escrito es..., breve: toda una calificación.






Pienso que más que horror lo que debo dar es pavor.






De Gonzalo.






Apéndice:


-Mamá..., cada día te va a gustar más.


Así funciona la creación.

martes, 9 de febrero de 2010

Estética Natural.

Estética Natural.


Cuando lo local se vuelve natural se hace entonces universal.


 La Estética aclara…, lo demás o máscara sólo oculta y corrompe.



No es por otra cosa que la Estética es Transcendental…, y el maquillaje intranscendente.


Y así…, cuando el gusto se eleva o vuelve grado de ser…, por praxis se convierte en Estética. Que al ser tratado y ejercicio de todo…, todo lo comporta…, todo lo relaciona…, todo lo devuelve al ojo del que nunca debió salir.


Y en caso alguno se puede llamar Estética a aquel ejercicio que lo único que procura es disimular…, esconder…, oscurecer…, marginar…, dividir…, apartar…, oprimir…, maquillar…, disfrazar…, entorpecer…, empobrecer…, o simplemente en su nulo efecto…, abobar.

Praxis.


Llevo algo así como una semana…, siete días…, educando a mi pequeño Zé en el comportamiento urbano…, y me está costando…, pero su educación no puede ser en caso alguno de campo. A ver si con esto logro que pase de su estadio de pequeño Zé a Ur…, su nombre.


Mis paseos son…, sobre todo…, un ejercicio estético…, sin dejar por lo mismo de ser un ejercicio físico…, en mi caso…, es más un estirar la espalda que las piernas…, es la espalda…, por esta maldita postura de escritura…, la que me mata.

Hacía más de un año…, cerca de año y medio que no daba uno de estos paseos…, y creo haber pasado ya por todos mis recorridos y…, poder así participarles de algún que otro comentario al respecto de esos cursos o recorridos… Ejercicio estético que debería hacer todo ciudadano en este mundo y por grande o pequeña que fuese su localidad…, pues…, si la tiene por suya…, seguro que si interés se vuelve acicate general.


Praxis: grado mayor.


Tocaremos la mayor…, pues partiendo de tal grado será mucho más sencillo remontarnos a cualquier que pudiese entender o considerarse como menor.


Mi ciudad pretende pasar por capital termal…, y comparto completamente esa aspiración: tanto en lo que respecta a condición capital como a grado par termal. Y así…, es imposible pasar por ambos términos o conceptos sin aclararlos desde su origen…, raíz…, o corazón.

Uno de mis recorridos más comunes…, esto es…, cotidianos…, me lleva a pasar por ese puente que levanta sobre las Burgas y comunica Jardín del Posío y Alameda…, y…, y…, y…, pasan los años y los años y los años y sigo contemplando un origen…, raíz…, o corazón que tal como se presentan jamás podrán pasar ni por capital ni capital termal. Esas Burgas tienen una presencia tal de pueblo que cualquier vista que se le pueda echar encima te devuelve a lo más tonto del diecinueve… Es de una imagen tan local…, tan pobre…, tan ridícula que a toda esta ciudad y por ciudad debería ya avergonzar… Aportando tan poco presente y futuro que a uno podría dar miedo su traducción general.


Hay que tocar…, y tocar a fondo…, las Burgas tienen que dar la imagen de una ciudad que quiere dejar atrás un pasado de tan poco interés para los demás…, para este mundo…, como para los que en esta ciudad vivimos… Las Burgas precisan…, y ya…, de un despertar.


Praxis capital.

No se trata tanto de que uno u otro pueda poner a esta ciudad en el mundo…, es a la ciudad la que debe hallar ese lugar…, lugar que…, por supuesto…, ha de ganarse…, y con un ejercicio estético sin fin…, que debe partir…, y como claro emblema de sentido…, desde las mismas Burgas…


Ejercicio político desde ya:


1-. Sólo se da un espacio para un Balneario…, y está marcado…, es el colegio de las Josefinas. Ni se da otro…, ni se podría dar igual…, lo demás quedaría como otra bobada decimonónica más.


2-. Se permutan los terrenos que ocupan las Josefinas por los de la vieja Cárcel.


3-. Las Josefinas deben entender que precisan de un centro del siglo XXI y esta ciudad de un centro termal igual.


4-. El Balneario ocuparía el mismo espacio construido…, el resto se destina a una gran plaza o parque de exposición termal… Un juego de agua…, piedra…, y vegetal sin igual.


5-. La estética del Balneario…, y en dos o tres plantas pues se levantaría desde el mismo suelo…, dando pórtico a esa plaza…, se basaría en un dórico del veintiuno…, y teniendo en cuenta que no se da resto dórico más que templario en este mundo…, de ahí su prueba mayor de creación… Con su Tholos…, tamaño del de Delfos… Vamos a darle a esta ciudad un corazón de Atenas.., y un alma de Delos…, con una traducción espacio/temporal del veintiuno.


6-. Podríamos dar hasta el diseño profundo del futuro colegio de las Josefinas… Un semicírculo con el frente en el Progreso y su radio dando curva al Barbaña. Y tocar la planta baja…, planta que podrían destinar a un balneario/claustro…, abierto a ese afluente…, y sobre él…, colegio en dos plantas…, patio…, y aparcamiento. Reclamo y refugio para todo tipo de hermanas de este mundo… La religión jamás estuvo reñida con el tiempo…, de ahí que se den monasterios e iglesias desde que el cristianismo o cualquier otra religión se haya impuesto… Y ninguna orden ha dejado de dejar su impronta de espacio/tiempo…, las Josefinas no tendrían que dejar de hacerlo…, seguro que podrían diseñar un solo un buen colegio…, sino un verdadero centro de oración…, labor…, y contemplación.


7-. El espacio que resta…, y por pequeño y apartado…, que es en el que se pretendía levantar un adefesio…, pues no se da espacio para más…, para más que para una monstruosidad de los setenta…, se enlazaría con los juegos de agua de la plaza…, agua…, piedra…, y vegetación…, dando marco al posible colegio/balneario de las Josefinas… Estaríamos así interviniendo un espacio que va desde el Barbaña hasta el barrio viejo… Algo que ya de por sí daría cierto valor a esta ciudad. Si valoramos su corazón…, su corazón termal…, seguro que logramos cierta capitalidad. Algo que de verdad se pueda mostrar a un mundo que vive y obra ya en pleno siglo veintiuno.

De Gonzalo.

martes, 2 de febrero de 2010

Prueba de Yo.

Antes de dar algo o todo por sabido se debería una vez más probar..., y probar..., y probar..., así se levanta el saber sobre la ignorancia..., el curso sobre el círculo.

La exigencia de contiua prueba es pilar para todo curso.

Miren..., y miren porque la pueden ver..., colgué en la Red mi "Fundación del Sistema Financiero" y allí está para probrarse. Pues en una economía de mercado..., y desde que el mercado existe..., esto es..., desde hace milenios..., el préstamo es..., y tanto es así que se puede afirmar sin temor a equivocación alguna que..., que el préstamo es tan viejo como la prostitución. Pues uno y otra se dieron y dan por mercado.

Y así la buena o mala marcha del mercado depende directamente de la mala o buena gestión de su sistema financiero..., público y privado.

El siglo veinte dio a esta gestión ya de por sí buena o mala un nuevo giro..., hizo que pasase de milenios en manos de un propietario a estar dirigida por individuos que en su mayoría no arriesga su capital o valor..., pues puede carecer de él. El riesgo se multiplica por cien..., y se multiplica por cien pues además de carecer de capital o valor..., se dicta a sí mismo incentivos para acumularlo..., y así una acumulación de capital en tan escaso tiempo..., estamos hablando hoy de un máximo de decenio..., nada en la historia de la acumulación de capital..., hace que el riesgo de cien pase a mil..., a mil por hora.

Lo que es curioso es que dándose este fenómeno de riesgo multiplicado..., las administraciones..., no se protegiesen con un control par... Hoy..., sigue sin darse.

Mi línea vale para enfrentar ese riesgo..., pero para mí la bobada se daría si una vez más se tuviese que enfrentar al mismo.

Miren..., se está poniendo en riesgo desde la compañías más grandes de esta tierra: informáticas..., automovilísticas..., constructoras..., químicas..., tecnológicas..., hasta las más individuales y pequeñas: bufetes de abogados..., clínicas odontológicas..., peluquerías..., tabernas..., pequeño comercio... Se lo lleva todo por delante..., y su valor puede pasar en un sólo año de cien a diez..., o nada.


Resulta pues un tanto más patético entender este descontrol..., pues si afecta a todos..., y su corrección es pagada por todos..., cómo todos no claman por un control. Pues tras el ciclo..., cada vez más corto..., pagan todos..., regalan su valor..., y así si una empresa ha acumulado valor en tres o cuatro generaciones..., asiste a un crack provocado por la ambición sin límite y escrúpulo de una sola generación que además no arriesga nada pues su riesgo es el único que sobre esta tierra va blindado. Esto es..., mandan a la quiebra el sistema financiero quedándose en la calle con unas pensiones que podrían mantener toda la población de una localidad pequeña.

Un ejemplo cercano y tan glorioso como práctico. Hace un mes o dos uno de estos ejecutivos fue retirado del BBV (un banco) por uno de esos movimientos de poder..., y se fue a la calle con una pensión de tres mil millones..., pues bien..., lo vi en un noticiario..., salir..., y con cara de pena..., no sé..., como esperando aún un reconocimiento social..., una medalla al valor..., o un título nobiliario... Pues bien..., lo único que hizo ese individuo y en todo su ejercicio en ese banco fue pensar en cómo se puede exprimir una nómina o préstamo un poco más..., y un poco más..., y un poco más... No hizo..., y con seguridad..., absolutamente nada más..., probado quedó que jamás pensó ni el riesgo de esta tarea tan poco extenuante para él y tan trágica para el mercado.


Mi obra es una obra social..., esto es..., invita a quitar conclusiones par no tener que afrontar una bobada igual... Y la conclusión es simple: nada se mueve aparte en naturaleza alguna..., el sistema financiero..., por su capitalidad en un mundo de mercado..., todavía menos. Y así..., si todo es todo..., cada aparte es un riego..., y mayor cuanto mayor... Y saber obliga.

De Gonzalo y como prueba de Yo.

viernes, 29 de enero de 2010

De Yo: historia local.

De Yo: historia local.



Me llegó una invitación..., hace una semana..., para asistir a un acto social..., quiero que la vean:













José Conde fue mi padre..., y fue pintor. Las dos reproducciones que ven aquí son suyas. Y nadie..., que yo sepa..., trabajó más con Risco..., en su segunda mitad de vida..., pues se llegan años..., que él. Y no es por otra cosa que se permite el lujo de retratarlo en una de sus posturas más íntimas.


Mi padre es éste:


A mi madre le gusta especialmente este autorretrato..., a mí también. Y sí..., aprecio a Vicente Risco..., si bien..., han de saber que compartí su lectura con la de los gigantes..., lectura que siempre fue la mía. Y sí..., es el creador de la generación Nós..., pero yo suelo destacar más..., su intento de colocar esta pequeña ciudad en su tiempo..., lo aprecio más como creador de "La Centuria". Y es que las lecturas de la generación Nós..., son..., lo diré con suavidad..., inexistentes.



La obra que presenta "o padroado da fundación Vicente Risco" es una trabajo mano a mano..., un trabajo de diaria amistad..., de cotidiana intimidad...


Uno y otro son personajes de nivel gallego..., esto es..., más allá del grado local...., mi padre tiene obra en Vigo..., Pontevedra..., Ourense..., Santiago..., y muchos hogares de toda esta tierra y con poca excepción... La mitad de su obra gráfica aún está por editar..., y el volumen de lo que tocó es vasto..., debe darse poco tema gallego que mi padre no haya tocado..., poco o ninguno..., y de su tiempo..., estoy seguro.


La obra de Vicente Risco es más de preludio que artística..., más de prólogo... Por eso..., los años no dejarán de caerle encima..., y ocupará un primer lugar su etapa más joven..., más universal..., y si el resto de su obra carecerá de encanto..., su "La Centuria" no lo perderá nunca..., pues es la única obra de toda la generación Nós..., pero anterior..., que se coloca a la par del futurismo como movimiento de un tiempo continental.




La de mi padre tendrá cada vez más fuerza..., pues es el único expresionismo..., en el tiempo..., que se da en Galicia. Su variada producción gráfica se mostrará algún día como lo que es..., vasta y potente. Y su pincel..., de su última etapa..., ágil..., libre..., y colorido..., como si por fin se desprendiese de los barnices del tiempo.


Acabo de presentarles a dos personajes de nivel Gallego que nada tienen que envidiar a ningún otro..., y en sus respectivas tareas..., más..., es un tanto patético que mi padre no tenga ya un nombre de calle en cada provincia gallega.


Más..., el arte gallego y hasta el tiempo de mi padre se comporta como copia..., todo el arte gallego... No se da ni una sola figura original... Mi padre..., por volumen de obra y particularidad..., es figura máxima. Y el resto son copias del dieciocho..., diecinueve..., y principios del veinte... Así se puede resumir el arte gallego..., como su literatura..., como su política..., la generación Nós..., políticamente..., no es creativa..., es copia de la catalana... Se da poca o nula singularidad. Y es que la creación es grado aparte.


Son las once y treinta y siete minutos en horario..., París/Madrid/Roma..., pues en lo tocante a luz..., el horario gallego es el de Lisboa.


No..., no fui..., pero no por la colaboración desinteresada de la familia Conde Escuredo..., mi familia..., ni por la sabia y perdurable presentación que hizo el padroado de la fundación Vicente Risco..., pues desde aquí les digo que comprende no sólo presente sino futuro..., ni por el grato interés que presenta la Concellería de Cultura de mi ciudad..., no..., no fui..., porque le va tocando a la Xunta dar a mi padre el lugar que merece..., y..., y..., y..., por ir contra mi forma de ser casi toda vida social..., a mí me encanta..., pero en la intimidad.


Esto que han podido leer es historia gallega..., ahora daré un par de apuntes de historia local..., para que aprecien la diferencia.


El único Conde Corbal que conocí en vida fue mi padre..., y el único Conde Corbal..., con tal grado..., sigue siendo mi padre..., que sí..., que tuvo un hermano que vi un par de veces y de lejos..., y del que he de confesar que jamás me produjo interés alguno. Era un médico más..., y absolutamente nada más..., no creo que tuviera ni media lectura aparte. Y sí..., lo cobró todo en vida..., y nada le queda por legar... Y si no utilizo casi nunca el segundo apellido de mi padre es porque no lo precisé nunca para nada..., más..., no se me ocurriría nunca colocarlo por delante del mi madre..., esto sólo signo inequívoco de alguien que se querría aprovechar..., y así me empeño en mi apellido Escuredo..., que por aquí..., y en este mundo local..., aún levanta ampollas..., y entre alguno de mis primos que aún van de hijos de médico..., que hay que tener valor..., todavía más. Y así el recuerdo de su padre no pasa de sus pacientes..., del kiosco de la viuda..., pacientes que..., por supuesto..., se van muriendo..., que..., recuerdan un médico porque no han visto ni leído nada..., en cualquier otra condición recordarían y renocerían algo más. No..., no es un mundo de pena..., es un mundo que pena.


Son las doce y un minuto..., tomaré un nuevo café para dar paso a una segunda consideración local..., que creía no tener necesidad de volver a tocar..., pero que me recordó mi madre..., vuelvo en nada... Son y nueve minutos..., y si no fue en nada..., han de reconocer que en fue en muy poco.




Veamos ahora la manifestación local que me interesa... Dice mi madre que esa obra conjunta de mi padre y Vicente Risco..., que titularon "El Orense Perdurable"..., está aún por juzgar..., esto es..., está en el Supremo.


Y así..., uno sujetos locales..., según me cuenta mi madre..., han ganado pleito sobre dos figuras gallegas..., sujetos locales que carecen de toda historia..., y..., por lo mismo..., de toda idea... Veamos sus nombres..., un periódico tan local que se dice llamar La Región..., un abogado con poca vergüenza..., pues intenta pasar a alguien que tuvo nunca una idea de nada..., por un genio de las ideas..., un tal Atrio..., y unos descendientes de alguien que no creo haya una idea en su vida..., pues lo probaría alguna obra..., un tal Huete..., y empiezo a temer que alguno de estos Huetes quiera pasar algún día como autor de una de mis obras... Decir sólo que toda la obra editorial de este periódico local..., toda..., y en toda su existencia..., no pasa de hoja parroquial..., qué idea se podría desprender de tres sujetos locales que no han tenido una idea y obra que lo pruebe en su vida..., ni personal ni familiar..., ni de hoy ni de nunca.


Me dice mi madre que tuvo que llevar este caso..., por mal o ignorantemente juzgado al Supremo... Su abogado debe ser un idiota..., no se me ocurre otra cosa..., pues se está tratando de Obra..., de Idea..., y les puede asegurar porque los conozco..., ninguno de estos fenómenos locales sabe lo que es una Obra ni una Idea.

Se está tratando un derecho de autor..., que..., para defenderlo hay que serlo. Y estos fenómenos no son autores de nada y que se sepa o pueda probar más allá de cuatro testimonios de ignorancia par o peor intención que..., se prueba..., por obra. Las ideas se prueban por Obra..., si no se da..., a quién demonios pretenden engañar.


Pero si por conjunto estos tres fenómenos sociales son de cultura cero..., no es que no leyesen nunca a Risco..., que tampoco..., es no han leído más que el periódico local. Y alguien que sólo lea un periódico local qué idea puede tener de nada.

Esto es una afrenta a todo mínimo grado de conocimiento..., y de una perversión que sólo puede tener cabida en un esperpéntico mundo local..., dicho en términos de Valle..., Valle-Inclán..., de grotesca comedia bárbara.

De Gonzalo es Gonzalo Conde Escuredo.

Apéndice.


Toda justicia está obligada a saber..., en caso contrario..., no pasa de derecho bárbaro o medieval..., y jamás impartirá justicia..., sino y sólo ignorancia.